Al leer literatura, no sólo no se aprende nada de carácter práctico y utilitario, sino que se desarrollan comportamientos que atentan contra la eficiencia y productividad: se empieza a cuestionar todo, se busca el sentido de las cosas, la belleza y la autenticidad, se concibe el lenguaje como un medio y un fin, se entiende que hay diferentes maneras de ser y estar, se revela y oculta el misterio del mundo.
Si usted quiere tener éxito, no lea literatura y obedezca.

Federico Guzmán Rubio
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