Elijo un tema e intento agotarlo, aun sabiendo que nunca lo lograré. Hay en ello algo frenético, que me ocurre a menudo. En fotografía trabajo por series, y ahí vuelvo a encontrar a Perec, con ese libro que tanto me gusta, ‘Tentativa de agotar un lugar parisino’. Refleja perfectamente un deseo que puedo tener: exprimir realmente la esponja. Un proyecto imposible. Y seguramente por eso los emprendo: porque sé que nunca los terminaré. Si pudiera terminar algo, me inquietaría. No me gustan para nada los finales de las películas, y el final de una novela siempre me entristece. Por eso adoro a Proust: es infinito. Incluso cuando llego al final, ya he olvidado el comienzo, así que puedo empezar de nuevo. Por eso es mi autor preferido.

Edouard Levé
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