Amor, oh amor mío, vendrá
seguro. Una tormenta
se cierne sobre la tierra seca todo el día.
De noche los postigos retumban con el diluvio.
La metáfora aguanta; es una casa cómoda.
Tú estás afuera, perdido en algún sitio. Me sorprendo
a mí mismo devorando versos de extraña pasión
y exilio. Las palabras exactas
se alimentan de hambre vacía de ti.
