La dificultad de escribir. Roberto Bolaño

Una laguna en el almacén de las palabras. A veces no recuerdo qué palabra debe ir en tal lugar. Es odioso, pues escribo con una simplicidad sorprendente, logro enamorarme de esa simplicidad, guardo mis papeles, y una semana después recuerdo las palabras, las frases que le hubieran podido dar profundidad de campo a mi texto y ya es demasiado tarde para arreglar, retocar nada, y puedo incluso separar lo que mi abuelita llamaba cuerpo astral para contemplar a mi cuerpo que se marcha a una casa solitaria, puedo sentir las estofas que les hacen a mis ex amantes, la miseria cada minuto más densa alrededor de mis textos. En eso momento perdono mis tiempos verbales imperfectos. Los reconozco. Los sé inocentes”.

Roberto Bolaño

(A través de Kim Nguyen Baraldi)

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario