
Todos los premios tienen sus peculiaridades pero las del Premio Cervantes son arrebatadoras. La más llamativa (ni siquiera está claro si se trata de una norma, un pacto o una galantería envenenada) induce a premiar escritores peninsulares los años pares y a los del resto de países de habla hispana…
Origen: El mejor chiste de Eduardo Mendoza
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