Habría que escribir la historia de nuestra ropa, igual que podemos contar la historia de nuestros muebles, de los lugares donde hemos vivido, de las mujeres a las que hemos amado durante mucho tiempo, de los libros en los que nos hemos sumergido durante semanas enteras o incluso meses (‘Volcano’, ‘Tiempo perdido’, Leiris, Kafka, ‘Cien años de soledad’, tampoco hay gran cantidad de etc.) y que forman parte evidentemente de lo que llegamos a ser.
¿Tú qué has llegado a ser?
Lugares
