Escribir. Italo Calvino

En teoría me gustaría trabajar todos los días, pero por la mañana invento todas las excusas posibles para no trabajar: tengo que salir, hacer compras, leer el periódico. Por lo general, logro perder el tiempo por la mañana, así que termino sentándome a escribir por la tarde. Soy un escritor diurno, pero como pierdo el tiempo por la mañana, me he convertido en un escritor vespertino (…) En resumen, sólo por la tarde me siento en mi escritorio, que siempre está sumergido en cartas que llevan esperando respuesta no sé ni cuánto tiempo, y ese es otro obstáculo a supera.

«Al final me pongo a escribir y entonces empiezan los verdaderos problemas. Si empiezo algo desde cero, ése es el momento más difícil (…) Soy muy lento para empezar. Si tengo una idea para una novela, busco todos los pretextos posibles para no trabajar en ella. Si estoy escribiendo un libro de cuentos, de textos breves, cada uno tiene su propio tiempo de inicio. Incluso con los artículos siempre tengo la misma dificultad para empezar.

Italo Calvino

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