Volviendo a las metáforas, por ejemplo: cuando yo era joven, siempre andaba en busca de nuevas metáforas, hasta que me di cuenta de que las metáforas realmente buenas son siempre las mismas. El tiempo se compara con un sendero; la muerte, con el acto de dormir; la vida, con el de soñar. Y ésas son las grandes metáforas de la literatura, porque corresponden a algo que es esencial. Si uno inventa metáforas, pueden sorprender durante una fracción de segundo, pero no despiertan emoción alguna.

Entrevista con Jorge Luis Borges (“The Paris Review”. 1953-1983)