Recuerda Cuerpo
Cuerpo, recuerda no sólo cuando fuiste amado,
no sólo los lechos donde te acostaste,
sino también aquellos deseos, que por ti
brillaban claros en los ojos
y con la voz temblaban —y algún inesperado
freno los reprimió—.
Ahora que ya todo pertenece al pasado,
casi parece cual si a esos deseos
te entregaras también —cómo brillaban,
recuérdalo, en aquellos ojos al mirarte;
cómo temblaban con la voz, por ti, recuerda, cuerpo.
