El reto de la historia en ocho viñetas. Valeria Luiselli

Me pregunto cómo distribuiría, en ocho recuadros, todas mis preocupaciones. Preocupación política: ¿Cómo puede un documental radiofónico contribuir a que más menores indocumentados obtengan asilo? Problema estético: Por otro lado, ¿por qué una pieza sonora, o cualquier otro modo de contar historias, para el caso, tendría que ser un medio para alcanzar un fin? Ya debería saber, a estas alturas, que el instrumentalismo, aplicado al arte, sólo garantiza pésimos resultados: material ligero y didáctico, novelas moralistas para jóvenes adultos, arte aburrido en general. Duda profesional: Al mismo tiempo, ¿no sucede a menudo que aquello del arte por el arte es sólo un ridículo despliegue de arrogancia y onanismo intelectual? Preocupación ética: ¿Y por qué se me ocurre siquiera que puedo o que debo hacer arte a partir del sufrimiento ajeno? Preocupación pragmática: ¿No debería más bien limitarme a documentar, sin más, como la periodista seria que era cuando empecé a trabajar en radio y producción sonora? Preocupación realista: Quizás lo mejor sería mantener las historias de los niños tan lejos de los medios como sea posible, en cualquier caso, ya que conforme más atención mediática recibe un asunto polémico, más susceptible se vuelve de politizarse, y en estos tiempos que corren un asunto politizado, lejos de producir un debate urgente y comprometido en la arena pública, se convierte en una baza utilizada frívolamente por los partidos para hacer avanzar sus intereses. Preocupaciones constantes: la apropiación cultural, orinar fuera de la bacinica, quién soy yo para contar esta historia, microgestión de las políticas identitarias, parcialidad extrema, ¿estoy demasiado enojada? ¿He sido colonizada intelectualmente por categorías occidentales, blancas y anglosajonas? ¿Cuál es el uso correcto de los pronombres personales? Que no se te pase la mano con los adjetivos. Y ¿a quién le importa una chingada si los verbos preposicionales son caprichosos?

Valeria Luiselli
Esta entrada fue publicada en El oficio de creador y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s