Pessoa. Textos de una exposición. VIII. Curso de arte (5). El arte satírico

El arte llamado satírico es aquel cuyo propósito consiste en traducir un objeto, sin error en la traducción, a otro inferior a sí mismo. Se basa, por tanto, en uno de los tres sentimientos a partir de los cuales puede surgir tal intención: el odio o aversión, el desprecio y el interés fútil y consciente de ser fútil, que es una suerte de desprecio cariñoso. La rebelión, la risa, la sonrisa -he ahí las tres manifestaciones que, según el sentimiento que las genera, el arte satírico intenta provocar con respecto al objeto que trata.

El resto del arte intenta hacer que su objeto sea superior a sí mismo, busca en él una especie de más allá-de-sí-mismo.

Cuando la intención del arte ya no consiste en hacer que el objeto sea superior a sí mismo, pasa necesariamente a consistir en hacer que sea inferior a sí mismo, pues el término medio no existe, porque (ya que el arte consiste esencialmente en la interpretación) una cosa es igual a sí misma nunca en el arte, sino solo en la vida.

Basta considerar un objeto de manera fútil, como algo meramente “interesante” para volverlo inferior, ya que cada Cosa o Sensación, cada momento espacial o psíquico del Misterio, o, cuando menos, de la Vida, solo ha de ser considerado sin una conciencia clara u oscura de lo que representa, para ser traducido”ipso facto” a algo inferior a sí mismo.

De ahí que exista, además del odio (que provoca la rebelión) y el desprecio (que provoca la risa) como sentimiento generados de la obra satírica propiamente dicha.

De ahí el carácter esencialmente negativo del arte satírico.

Sin embargo, sucede que todo arte es creación. Ahora bien, si todo arte es creación, y si toda creación es, por naturaleza, afirmación, resulta que el arte satírico, que es negativo, encierra en su esencia la paradoja de que es grande en la medida en que es menos satírico. Cuanto más satírico, menos satírico. Ahí están «Don Quijote» y «A Tale of a Tub» que nos piden que les citemos como ejemplos.

Fernando Pessoa. “Las caricaturas de Almada Negreiros”

(Texto de la exposición “Pessoa. Todo arte es una forma de literatura”. Museo de Arte Reina Sofía, Madrid, 2018)

Pessoa

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador, Teoría literaria y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s