Yo para escribir una novela necesito una historia, en el sentido convencional de la palabra: cosa que empieza, se desarrolla y termina. No voy más allá. Hay un trabajo muy minucioso luego: ¿esto dónde tiene que ir? ¿cuánto tiene que durar?. En un momento digo: esta historia vale. El resto aparece después. Y es que yo creo que tiene que aparecer después. Hay cosas en que no hay que entrar.
Luis Magrinyà