Nada de esposas. Fueron editoras, traductoras, asistentes, chófers, mecanógrafas, psicólogas, madres, amas de casa y cómplices del proceso creativo. Pero sólo se les recuerda a ellos: Juan Ramón Jiménez, Hermann Hesse, Nabokov, Tolstói y Dostoievski.
Origen: Casadas con el trabajo sucio de los escritores
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