La solemnidad de la lectura

SavaterLeer es un placer y los placeres se contagian, no se fingen ni se enseñan. No le dé usted solemnidad a la lectura, no se arrodille ante el altar para leer a Flaubert, porque Flaubert lo que quería era producirle a usted placer y diversión.

Fernando Savater. El País

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