No compartí aire con Ricardo Piglia. Jamás le entrevisté. Nunca asistí a una de sus ruedas de prensa —si es que alguna vez hizo algo así—; tampoco acudí a ninguna de sus conferencias. No formaba parte del público que sonreía y tomaba notas en su programa de televisión dedicado a Borges. No fui su vecina, pariente, amiga, su alumna en Princeton. Nunca me tomé un café en una mesa cercana a la suya. Y lo prometo: yo jamás espié a Ricardo Piglia. […]
Origen: Diccionario imaginario de Ricardo Piglia – Jot Down Cultural Magazine
