El señor Valéry era perfeccionista.
Sólo tocaba las cosas que estaban a su izquierda con la mano izquierda, y las cosas que estaban a su derecha con la mano derecha. Decía:
—El mundo tiene dos lados: el derecho y el izquierdo, igual que el cuerpo; y el error surge cuando alguien toca el lado derecho del mundo con el lado izquierdo del cuerpo, o viceversa.
Siguiendo escrupulosamente esta teoría, el señor Valéry explicaba:
—Yo dividí mi casa en dos, con una línea.
Y dibujaba.

—Definí un lado derecho y un lado izquierdo.
»Así, para los objetos del lado derecho reservo mi mano derecha, y viceversa.
En ese momento, ante una duda planteada por un amigo, el señor Valéry explicó:
—A los objetos muy pesados los coloco exactamente con su centro en la línea.
Y dibujó.
Gonçalo M. Tavares. El barrio