Leo para ver…

Leo para ver, para ver bien -mejor que en la vida- el deslumbrante dolor de vivir. No leo para que me consuelen, puesto que soy inconsolable. No leo para comprender, puesto que no hay nada que comprender. Leo para ver que la vida sufre en mí.

Christian BobinChristian Bobin


Descubre más desde Los cuadernos de Vieco

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Esta entrada fue publicada en El oficio de lector y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario