Una novela no es un manifiesto. Yo no escribo novelas para decirle a mi gobierno que haga esto o que haga lo otro. Yo no escribo novelas para analizar la situación en Oriente Medio, ni en un sentido positivo ni en un sentido negativo. Yo escribo novelas para contar historias sobre gente, sobre las emociones, los sentimientos, la traición, la lealtad, la vida.
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