La buena literatura

La buena literatura perturba, zarandea y conmueve. No respeta nada y no nos deja indiferentes; nos corrige. Nos obliga a leer de otra manera, de través, a cambiar de ojos y de memoria, a ampliar nuestros límites, a internarnos en un territorio de tierras movedizas en el que nada nos resulta familiar y todo se vuelve inestable y sospechoso. Es decir:la buena literatura es la única que de verdad nos convierte en lectores plenos, dado que leer es ante todo un ejercicio de permanente recapitulación y temblor.

Eloy TizónEloy Tizón

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