Lectura: «Juego y distracción», de James Salter

Tras la publicación de «Quemar los días» y «La última noche», Salamandra continúa la recuperación en castellano de la obra de James Salter, en este caso la tercera novela del gran escritor estadounidense. Editada por primera vez en 1967,  «Juego y distracción» supuso un punto de inflexión en la trayectoria de Salter y dio la medida de su maestría y ambición literarias. En la actualidad se la considera una lectura insoslayable que, sin duda, contribuirá a engrosar la legión de admiradores que James Salter sigue cosechando en todo el mundo.

Salter. Juego y distracciónLa novela, que toma prestado su título de un versículo del Corán sobre la esencia de la vida terrenal, narra la historia de amor entre Phillip Dean, un universitario norteamericano que deambula por Europa, y Anne-Marie Costallat, una joven francesa de provincias. Evocada en todo su esplendor erótico, la fogosa aventura de los dos amantes nos llega a través de la imaginación de un solitario compatriota de Phillip. El desdén hacia las convenciones sociales, la entrega incondicional al placer y la indolencia aparecen aquí delineados con un lenguaje conciso, que convierte el cúmulo de impresiones y la mirada reflexiva y sensible del narrador en un himno a la sensualidad. 

(Contraportada de la edición de Salamandra)

Textos

Ella tiene también dos lunares en la cara y un dedo vendado. Intento imaginar dónde trabaja: en una pátisserie, decido. Sí, la veo de pie detrás de las vitrinas de pasteles. Sí. Eso es. Sus zapatos negros están un poco polvorientos. Y son muy puntiagudos. Las punteras son absurdas. Sortijas baratas en ambas manos. Lleva un suéter negro, una falda negra. Frunce la frente mientras lee las historias de amor de “Echo Mode”. Parece que el tren va más rápido.

 

 Tiene una boca estrecha, con las comisuras curvadas hacia abajo, como por el peso de una sabiduría amarga. Expone la cara al sol. Se remueve. La mano se le desliza: la palma reposa ahora sobre el estómago, que se parece ya a un Rubens. De improviso abre los ojos. Me ve. Aparta la mirada hacia la ventanilla. Ahora tiene las manos cruzadas sobre el vientre. Sus ojos vuelven a cerrarse. Nos inclinamos con el tren en los virajes.

 

En medio del gentío hay una chica con un africano (seguro que es un estudiante) enfundado en un traje gris barato. Bailan abrazados. Verles bailar es como una sucesión de naipes barajados. La sota de picas se desvanece lentamente y surge la reina de diamantes. Sus bocas se unen en la oscuridad.

 

… no hay nada que no sea tuyo, todo lo que pienso, todo lo que siento. Sólo me avergüenza no saber bastante. Pero no me importa que tú no me pertenezcas nunca, yo solamente quiero pertenecerte a ti, sólo que seas duro conmigo, estricto, pero no te vayas, haz como si estuvieras con otra chica… Por favor. Si no, me moriré. Ahora comprendo que se puede morir de amor.

SalterJames Salter. Juego y distracción

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3 Responses to Lectura: «Juego y distracción», de James Salter

  1. Si te cansa o aburre leer, pues NO leas. Pero si mola, ojea mi jarabe deletreado apto para tu mente:

    BIENVENID@ A MI WEB


    .
    ASÍ DICEN QUE SERÁ

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