Lectura. «Diez veces siete», Maruja Torres. I

Notas de la lectura de Diez veces siete, de Maruja Torres.

Memoria

Memoria para tener conciencia, aunque duela. Sobre todo, si duele. Algo habrá hecho, el pasado, para que el presente nos devuelva la cínica versión del ayer que ahora sufrimos, acosados por la autoridad y por nuestro propio desconcierto.

El camino

Formo parte de ese grupo que pretende dejar mejorado el mundo al que asomó. No se consigue casi nunca. Es el camino lo que vale la pena. El camino.

La piel

La piel se expande al tacto de la felicidad, y se encoge, erizada, cuando aparece el miedo, como si quisiera convertirse en invisible para protegerse de los aires ponzoñosos. La piel reacciona sin ambages ante la injusticia. La piel también recuerda.

 El periodismo hoy

[…] en España, es una de las profesiones que más empleos han perdido. Cierto, un periodista merece el mismo trato que un obrero. Pero si el periodista, por la crisis o por el ventajismo de quienes la manejan, se ve relegado al silencio, ¿quién contará lo que le pasa, lo que le hacen al obrero? Su desaparición, o su sumisión debida a la precariedad, constituyen un mal añadido, una grieta social por la que se escurren las imprescindibles verdades.

Escribir

Que eso es para mí escribir: comunicación en el desahogo. Y a veces, en el enredo y la risa, faltaría más.

 Los libros

Soy hija, aparte de otras muchas privaciones, de la falta de educación formal. Y debo agradecer a mi instinto, y solamente a mi instinto y a mi curiosidad, el que, carente de un disciplinado y riguroso control educativo de mi cerebro de niña ávida de conocimiento, los libros, los maravillosos, inacabables, miles de libros que sabía desparramados por el mundo, historias y ventanas que me esperaban en alguna parte, me echaran una mano para sobrevivir con entusiasmo.

Maruja Torres. Diez veces sieteMaruja Torres

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