Hay algo,
algo urgente
que tengo que decirte
sólo a vos,
pero esperemos,
mientras bebo
de la felicidad de tu cercanía
quizás por última vez.
Así,
me arranco
este miedo del corazón
para seguir hablando,
porque no me animo a detenerme.
Escucha
mientras te hablo contra el tiempo,
no tardará mucho.
William Carlos Williams. El asfóledo, esa flor verdosa
(A través de Biblioteca Ignoria)
Descubre más desde Los cuadernos de Vieco
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.