Cartas de amor III

Amor, 31 de mayo de 1936

Mi queridísima y nunca olvidada Josefina mía: Ayer he recibido tu carta llena de querer que se me derramaba por todo el corazón y me lo hacía latir con más fuerza. Cómo no quieres que me alegre saber a cada momento que estás loca por mí, si cuando lo leo en tus cartas me siento tan feliz y tan contento en la vida. Sería para mí una angustia muy grande si me encontrara en este mundo sin tu querer, que es para lo que yo he nacido, guapa de mi alma. Mira, Josefinita, sabes que escribes mejor que yo en el papel que te mando. Quiero que me escribas todas tus cartas en papel de éste, porque además sabrás una cosa: no quiero que me escribas en el otro, aunque me gusta mucho el color, porque mi papel es más grande y me pones más cosas y se te hacen las cartas más largas, que es lo que yo quiero. Por lo demás, no te preocupes que es papel de mi oficina y no importa que gaste poco o mucho porque aquí entra papel por quintales. De modo, que no son tantos los gastos como tú te imaginas y lo que me gasto en sellos no me lo gasto en vicios, aunque no tengo ninguno, palabra. Oye, nena mía, vida de mi corazón, no te había dicho hasta ahora que hace ya varias cartas que no me mandas ya más pétalos de rosa. No quería decírtelo por si era que tú te olvidabas de ponerlo, pero por lo visto es que ya se ha deshojado del todo tu corazón y no me lo puedes mandar con tanto beso como lo cargabas en cada hoja. Aún sigo abriendo con mucho cuidado las cartas por si viene, y no quiero que se caiga al suelo para que no se desperdicien los besos de mi morenica que me tiene cada momento que pasa más loco y más atontado.

De Miguel Hernández a Josefina Manresa

(A través del Blog de Elizabeth Conte Chassin-Trubert)

Miguel Hernández con Josefina Manresa_en_Ja_n_en_marzo_de_1937.

Esta entrada fue publicada en Colección de textos literarios o no y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario