Nacimiento de una novela

La historia nace de la inquietud que tengo como persona en la sociedad en la que vivo. Desasosiego, inquietud por estar en una realidad que no aprehendo, donde parece que me hundo. Sensaciones de sonambulismo. Me encuentro ahora en este mundo más solo que nunca y, sobre todo, como sonámbulo.

Esas sensaciones daban para una novela, un viaje hacia mi mundo. Elegí una ciudad de sombra, Balma; un tiempo de posguerra, en el que existe esa época de secreto de sumario, cuando sobrevienen los seres silenciosos y silenciados, y la oscuridad, la niebla, la falta de percepción de futuro porque todo aquí se enreda. El eco de las palabras, muertos, fusilados, delatados, solitarios.

Leda (el protagonista) es un sonámbulo derivado a los delirios y a la incomprensión de un mundo donde no están patentes la policía o la dura realidad de la supervivencia. Un espacio perdido en la noche, esos seres andan extraviados, la imaginación delira. Desechos arrojados al abismo de la historia.

Escritura sonámbula también. Hay días en que escribo muchísimo y queda bien, y otros que escribo poco y queda fatal.

Luis Mateo Díez, sobre su reciente novela La soledad de los perdidos

Luis Meto Díez. La soledad de los perdidos

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