Lugares para la lectura

En la casa de veraneo de los abuelos Proust se encerraba a leer en un retrete con una pequeña ventana desde la que veía el campanario del pueblo. Juan Carlos Onetti leía de niño encerrado en un armario a la luz de una linterna, acompañado de un gato al que acariciaba…Muchas tardes de verano yo he leído en un granero lleno de trigo recién cosechado, y en el tacto de papel había residuos de polvo de la trilla…

Antonio Muñoz Molina

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