Roxana Dávila Peña organiza un índice de poesía bajo el carácter de las formas breves de la poesía japonesa. La imagen que acompaña la publicación es creación
El escritor francés repasa en ‘H.P. Lovecraft. Contra el mundo, contra la vida’ los puntos cruciales de la literatura de un hombre que se sumió muy pronto en la depresión y se vio prisionero de sí mismo
Mi actitud es que, por muy dura que sea la vida, lo que importa es hacer algo interesante con ella. Y esto tiene mucho que ver con el mundo físico, con mirar las cosas, la nieve y la luz y el olor de la puerta y todo aquello que constituye a cada instante tu existencia fenoménica. Qué gran consuelo… saber que estas cosas persisten en su ser y que puedes pensar sobre ellas y hacer algo con ellas en la página.
CHRISTIAN SCHOLZ: Franz Kafka es un escritor para quien las fotos eran rara vez tranquilizadoras. Usted fue un día a Riva sobre la pista de Kafka, y una foto del poeta aparece en Vértigo. W.G. SEBA…
Me parece el proyecto cognitivo más honrado del ser humano. Nos recuerda que todo conocimiento del mundo procede directamente de su cabeza, como Atenea de la de Zeus. La gente aporta a Wikipedia lo que sabe por sí misma. Si el proyecto sale bien, la enciclopedia, que se renueva cada día, será la mayor maravilla del mundo. Contendrá todo lo que sabemos, cada objeto, definición, acontecimiento y problema que ha ocupado nuestro cerebro; vamos a citar fuentes y proporcionar links. De esta manera empezaremos a tejer nuestra versión del mundo, a arrebujar el globo terráqueo con nuestro propio relato. Lo contendrá todo. ¡A trabajar! Que cada cual escriba aunque sea una sola frase sobre lo que mejor conoce. A veces, sin embargo, dudo de su éxito. Pues solo puede caber allí aquello que sabemos expresar con palabras, las que existen. En este sentido, la enciclopedia nunca será completa. Así que, en aras del equilibrio, deberíamos contar con un segundo compendio de conocimiento, aquello que no sabemos, lo oculto, el revés, el forro, lo imposible de inventariar en una tabla de contenido, uno que ninguno de los buscadores pueda encontrar; debido a su inmensidad, las palabras no sirven de apoyo a nuestras pisadas, que caen en el vacío que las separa, en esos abismos siderales entre los conceptos. Con cada paso perdemos pie y caemos.
Algunos fantasmas son mujeres, ni abstractas ni blancas, de tetas marchitas como pescados muertos. No son brujas, sino fantasmas que aparecen moviendo los inútiles brazos como sirvientas negligentes.
No todos los fantasmas son mujeres, he visto otros; tipos gordos de vientres pálidos, que ostentan sus genitales como trapos viejos. No son diablos, sino fantasmas. Uno de éstos se bambolea descalzo sobre mi cama.
Pero eso no es todo. Hay niños fantasma. No son ángeles, sino fantasmas que giran como tazas de té rosadas sobre las almohadas, pataleando, mostrando sus culos inocentes, berreando para Lucifer.
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)