Javier Marías ya no concedía entrevistas. Vivía recluido entre miles de libros y soldados de plomo, escribiendo en su Olivetti de los noventa.
Origen: El día que no conocí a Javier Marías – Rafael Narbona – Zenda
Descubre más desde Los cuadernos de Vieco
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
