Me gusta que la poesía sea la voz interior,
la voz que nadie oye,
la voz de la persona que la lee.
Así el yo se vuelve tú,
el tú se transforma en yo
y del acto de leer nace el nosotros
que sólo existe en ese momento íntimo
y pleno de la lectura.
José Emilio Pacheco
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