Cuaderno de poemas. «Señor, serenas son…». Fernando Pessoa

Señor, serenas son
Todas las horas
Que derrochamos, si en
Malgastarlas,
Como en un jarrón,
Colocamos flores.

No hay tristezas
Ni alegrías tampoco
En nuestra vida.
Luego déjanos aprender,
irreflexivamente sabios,
A no vivirla.

Sino a dejarla flotar,
Tranquila, serena,
Permitiendo que los niños
Sean nuestros profesores
y que nuestros ojos sean
Colmados por la Naturaleza
.

A la orilla de la corriente,
Al borde de la carretera,
Cae erguida-
Siempre en el mismo
Respiro de luz
De estar vivos.

El tiempo pasa,
No nos dice nada.
Crecemos envejecidos.
Déjanos aprender, como si
irónicamente,
Nos observara partir.

Es inútil mientras
Hacemos un gesto.
No hay resistencia
Al dios cruel
Devorador sempiterno
De sus hijos.

Permítenos recoger las flores,
Permítenos humedecer
Éstas nuestras manos
En los apacibles riachuelos,
De los cuales debemos aprender
A ser apacibles como ellos.

Los girasoles siempre
Están mirando hacia el sol,
Déjanos marchar de la vida
Tranquilos, sin abrigar
Siquiera el remordimiento
De haber vivido.

Fernando Pessoa
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Ventana a YouTube. Mark Knopfler. «Brothers In Arms». Berlín 2007

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Andrea Toribio, Paula Ducay y Julia Viejo: tres novelas tranquilas que permiten entrever otros rumbos literarios.

Las escritoras Ana María Moix y Esther Tusquets, en la casa de Sitges de su compañera y escritora, Ana María Matute, el mes de febrero de 1970.CESAR MALET (ALBUM

Las tres escritoras debutan con obras de imaginarios dispares pero similares encrucijadas tonales, que abren interrogantes pacíficos, calmados y amplios

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Álbum de Bibliotecas en construcción. CCLI

Biblioteca de San Petersburgo, Rusia

Pequeña biblioteca
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Crítica: «La distancia que nos separa». Maggie O’Farrell

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Escribir una novela. Ariana Harwicz

Antes de escribir una novela, hay un largo camino que no es el de escribirla, pensarla, encontrar las imágenes, sino al revés. Las palabras para esa novela no existen porque eso que se quiere contar, es incontable. La novela empieza a fabricarse cuando se sabe que es imposible.

Ariana Harwicz
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Entrevista: Luis Mateo Díez: «Tengo más de siete novelas en el refrigerador»

Sobre las dos mesas del salón del piso soleado de Luis Mateo Díez hay periódicos, telegramas, libros, muchos libros y un reloj de pared dormido a las doce y veinticinco.

Origen: Luis Mateo Díez: «Tengo más de siete novelas en el refrigerador» – Zenda

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El amor. Anaïs Nin

El amor nunca muere de muerte natural. Muere porque no sabemos cómo reponer su fuente. Muere de ceguera, errores y traiciones. Muere de enfermedad y de heridas; muere de cansancio, de marchitamiento, de empañamiento.

Anaïs Nin

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Vocación y destino. Ignacio F. Garmendia

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Historias de la Literatura. Valle-Inclán

A Valle-Inclán le gustaba inventar historias exageradas e inverosímiles.
Cuando quedó manco, contó en una tertulia de café, que estando en su palacio de Galicia, su sirviente le comunicó preocupado que no había carne para cocinar un estofado.

Miró al sirviente, le pidió que trajera un cuchillo carnicero de la cocina, remangó su camisa y señalando su brazo dijo: «¡Corta un buen trozo de esto! En esta casa nunca va a faltar la comida».

La realidad, es que Valle-Inclán perdió su brazo durante una discusión.

Fue con el crítico Manuel Bueno en el café de la Montaña de Madrid.
Bueno le propinó un bastonazo en el brazo izquierdo y el gemelo que el escritor llevaba en la manga se le incrustó, provocándole una gangrena que obligó a la amputación.

Versiones posteriores, indican que tal operación no se debió al gemelo, sino a una fractura ósea que no podía tratarse en la época.

Valle-Inclán, no guardó ningún rencor a Manuel Bueno. A la vuelta al café madrileño, le dijo: «Tranquilo, el brazo de escribir es el derecho».

En otra ocasión, en presencia de Jacinto Benavente, se jactó de su invalidez comparando su manquedad con la de Cervantes. Benavente, le tuvo que recordar que el origen de su situación no tuvo la misma nobleza: «Vamos, Ramón, que eso no fue en Lepanto».

Ramón María del Valle-Inclán

(A través de «Historias de la Literatura»)

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